Lo sabía. Google tiene la respuesta. San Google, el Dios de nuestro tiempo, el oráculo al que acudimos en busca de respuesta a todas nuestras preguntas, tiene la respuesta a la pregunta que más veces le hemos hecho a lo largo de 2015: Cómo ser feliz. Nos preocupa más que ser guapos o modelos, que son nuestras siguientes preocupaciones existenciales, y y bastante más que ser buena persona o ser más inteligente ( que sólo ocupan el lugar noveno y décimo en nuestras ansias vitales).
Y Google lo sabe. Si hay algo que a Google no le falta nunca son respuestas. Preguntes lo que preguntes, Google nunca te defrauda. Y las casi 28 millones de veces que le hemos preguntado cómo ser felices, nos ha respondido.
Si eres creyente, estás de enhorabuena. Google te ofrece la fe como la primera respuesta. Jesucristo dice «Felices los mansos (o sea los pacientes) porque ellos poseerán en herencia la tierra». Los Profetas prometen al Pueblo de Dios un mundo feliz en el que se verían colmadas sus aspiraciones materiales: buenos banquetes, jugosos asados, larga vida, buen vino, buen clima en el que no faltarían las lluvias sobre la tierra árida, la liberación de los opresores, un reino de justicia. Curioso que, también para la religión, sea lo material lo que da o quita felicidad.
Pero si la fe te abandonó hace tiempo o nunca la tuviste, San Google te ofrece claves científicamente probadas para ser feliz. Así que, en tu empeño por ser racional, acabas de sustituir la sacrosanta espiritualidad por una presunta ciencia.La primera clave para ser feliz: Elige ser feliz. Vamos, que si no eres feliz es porque no quieres. Estupendo, la pseudo-ciencia ha conseguido que, ahora, además de no ser feliz, te sientas inepto.
Esta misma ciencia te ofrece estudios de Harvard que»demuestran» que la gente mayor es más feliz. Y llegan a la tranquilizadora conclusión de que esperan menos, luego se decepcionan menos. Ergo, son más felices. Mi profesor de filosofía hubiera dicho que ese es un razonamiento/silogismo tramposo, ahí lo dejo.Encontrarás también estudios británicos que te enseñarán cómo ser feliz.y estudios de la Universidad de California. Y estudios y más estudios que en 6, 7 o 10 pasos te darán a entender que, si sigues ciertos pasos que ellos te indicarán, tienes las felicidad garantizada..
La filosofía, la psiquiatría y, cómo no, la tan manida inteligencia emocional tampoco tienen problema en ofrecerte respuestas. Recetas de qué debes hacer para ser feliz, cosas y hábitos a los que debes renunciar para ser feliz. Frases de todo tipo que te dirán, en dos palabras, qué es ser feliz y cómo serlo. Fantástico.
Y qué decir de la inteligencia real. Todavía peor. Esta, directamente, te dice que no eres lo suficientemente inteligente como para ser feliz. Pero, no te preocupes, hay cursos para ser feliz. y talleres que te sugieren que la felicidad se construye, igual que los armarios en Bricomanía, ni mas ni menos. Y esos cursos, y esos talleres te los dan quienes se autocalifican de psicólogos o, cómo no, de «entrenadores personales» ( lo siento, odio el «coaching y la palabreja, a partes iguales). En unas cuantas clases, serás feliz. O lo que ellos entienden por ser feliz. Obtendrás tus deseos, alcanzarás tus metas.
También te puedes comprar el «Kit para ser feliz como una perdiz» de Mr. Wonderful. Por 20 euros, el kit (incluye 1 Libro «Cosas no aburridas para ser la mar de feliz»+ 1 Bolsa de tela+6 tarjetas y 6 sobres) te hará feliz. Hombres, es barato, teniendo en cuenta lo que promete.
¿No os parece que falta algo? Quizá, simplemente, nos hemos confundido de pregunta. ¿No deberíamos, preguntarnos, primero, qué es ser feliz?. Lo malo es que, entonces, no vamos a poder preguntar a Google. Por una vez, el buscador se perderá,empezará a dar vueltas y vueltas… y no encontrará la respuesta. O habrá tantas respuestas como personas y, para cada una, ser feliz consistirá en algo diferente.La respuesta tenemos que encontrarla nosotros solos.
Joaquín Sabina te dará en una maravillosa canción «Más de 100 mentiras que valen la pena». Para mí, las canciones de Sabina son la mentira 101 por la que vale la pena vivir. Woody Allen, en «Manhattan», te da las suyas. Fernando Rey, en una entrevista, dijo que, para él, la felicidad, era meterse en una cama con las sábanas limpias, recién cambiadas.
En todo caso. lo que parece claro es que la FELICIDAD, así, con mayúsculas, no es tanto metas que se logran ni objetivos que se cumplen. La Felicidad debe ser algo así como un estado de la mente o del espíritu. Haber encontrado tu propio sentido a la vida, tu camino. Y eso, ni Google, por mucho que lo intente, nos puede ayudar a encontrar.Eso, tenemos que encontrarlo cada uno.Tenemos toda la vida para esa búsqueda. ¿No crees que vale la pena intentarlo? La recompensa en esta búsqueda es el resultado, si lo consigues:HAS LOGRADO SER FELIZ. ¿Te parece poco?.