La escritura como terapia


Durante muchos años, durante toda mi vida, la escritura me ha servido de terapia. Por escrito era capaz de decir a la gente todo lo que no era capaz de verbalizar. No me equivocaba escribiendo pero sí poniendo un destinatario a mis escritos. A ver si me explico. Sí lo que alguien ha hecho o dicho me ha dolido no seré capaz de poner distancia. Estaré enfadada. Estar enfadado es mejor que sentir dolor. Y lo que escriba será una forma de mitigar ese dolor. Y qué mejor forma de luchar contra el dolor que haciendo daño. Lo llaman sincericidio.

Hoy me he dado cuenta de que es mejor hablar. Por escrito todo es más duro. Y permanece para siempre.

He perdido muchas relaciones en mi vida por no ser capaz de hablar en el momento. Voy acumulando «ofensas» y al final estallo.

Ni siquiera fui capaz de hablar con mi anterior psicóloga. Decirle que me molestaban sus juicios de valor sobre otros pacientes o sobre mí o sobre gente a la que sólo conocía por referencias. Decirle que no quería que me contará su vida. Yo estaba allí para que me ayudara, no para ayudarla yo a ella. Que no quería que se comportara como una amiga sino como una terapeuta. Que no me gustaba que me atendiera siempre tarde. O que mientras me atendía mandará wasap a otros pacientes.

Me sentí juzgada por ella. Iba a la terapia tensa. Como quien va a un examen. Y salía más tensa aun.

Pero no le decía nada. Quise romper la terapia porque Carmen tenía demasiada influencia sobre mí. No hablaba. No opinaba. Sentaba cátedra. Juzgaba.

Ahora sé que no podía ayudarme. Tengo la piel muy fina. Hay mucho dolor en mí. Y eso no se arregla con una terapia a base de golpes. Golpes ya he recibido bastantes.

Carmen me ha hecho mucho daño. Como paciente y como ser humano. He ido a muchas terapias en mi vida. Y esta ha sido la única vez que el remedio ha sido peor que la enfermedad.

Aún me duele haber confiado en ella. La convertí en una especie de ser infalible que no era. Ahora lo veo. El resultado no fue sólo culpa mía. Tengo que curarme de una herida más en mi vida. Necesito perdonarme y pensar que algo de responsabilidad tiene ella en este tremendo error.

Deja un comentario