Pilates, pilates,pilates. Llegó un momento en que no oíamos otra palabra. ¿Te duele la espalda, Teresa? Haz Pilates. ¿Estás estresada o deprimida, Ana? Practica Pilates y te relajarás. ¿Quieres hacer deporte pero no quieres convertirte en un fenómeno de la naturaleza, musculado hasta volverte irreconocible? El Pilates es el deporte ideal también para eso. De golpe, cualquiera diría que el Pilates se había convertido en la receta mágica que todo lo cura, algo así como el nuevo bálsamo de Fierabrás.
De tanto oír hablar de él, era casi inevitable que el Pilates se cruźara en nuestras vidas
Joseph Hubertus Pilates fue un niño enfermizo. Eso le llevó a estudiar el cuerpo humano para descubrir cómo fortalecer su cuerpo mediante el ejercicio. Con el tiempo, Pilates llegó a ser un gran atleta. Internado en un campo de concentración durante la primera guerra mundial, una vez más hizo de la necesidad virtud. Si la enfermedad le había espoleado hasta lograr que se convirtiera en gimnasta, en el campo de concentración se dio cuenta de que se podía hacer deporte con muy pocos medios.A falta de sofisticados aparatos de gimnasia, Pilates recurrió a lo que tenía a su alrededor: las camas o los colchones a secas. Eso, y un sistema de poleas y cuerdas para ejercitar los músculos le bastó para crear su propio gimnasio hecho de improvisados y rudimentarios aparatos.
Cien años después, el Pilates es practicado por famosos de todo pelaje. Y ya no es sólo un método de rehabilitación. No es sólo una forma de recuperarse de lesiones arrastradas durante años y sin aparente solución. El Pilates es más que eso. De hecho, se ha convertido en una religión casi. Los que lo practican creen con tanto fervor en sus poderes que la fama del Pilates va de boca en boca. El Pilates no es sólo un deporte. Es más que eso. No es sólo yoga. Va más allá del yoga.
Vale para todo. Si te duele la espalda, el médico te dirá: «prueba el Pilates». Si quieres estar en forma pero lo tuyo no es correr ( que eso es de cobardes) ni boxear o practicar lucha ( lo siento, pero eso es de señores brutos). Si atraviesas una época de depresión. Sea por lo que sea, tarde o temprano, el Pilates se cruzará en tu vida.
También se cruzó en nuestra vida. Y allí nos tienes a las 4, enamoradas de las virtudes de esta mezcla de gimnasia, yoga y ejercicio mental que es el Pilates. Cada una de nosotras hace lo que puede. Ana parece que no ha hecho otra cosa en su vida y maneja su mansión del poder ( así se llama a la zona que más se cultiva con esta disciplina) con una agilidad envidiable. Fina aspira a hacerlo igual de bien que Ana. Helena está empezando así que de momento es la novata. Y yo, pobre de mí, que salgo de cada sesión baldada. Igual que si me hubieran dado una paliza, vamos.
Ahora, después de un tiempo practicando Pilates, las 4 estamos de acuerdo en lo que el creador de este deporte decía. «En 10 sesiones, te sentirás diferente. En 20 sesiones te verás diferente. En 30 sesiones tendrás un cuerpo totalmente nuevo». En eso estamos.
Amo PILATES es lo mejor de la vida ❤️
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